Qué es un hash y para qué sirve
Un hash es una huella digital de longitud fija calculada a partir de tu texto: el mismo texto produce siempre el mismo hash, y cambiar una sola coma lo cambia por completo. Sirve para verificar integridad de descargas, detectar duplicados, firmar contenido o indexar datos. Es unidireccional: del hash no se recupera el texto original.
Qué algoritmo elegir
- SHA-256: el estándar de propósito general hoy en día; 256 bits (64 dígitos hexadecimales).
- SHA-384 y SHA-512: variantes más largas de la misma familia, útiles cuando se exige más margen de seguridad.
- SHA-1: sigue disponible por compatibilidad (160 bits, 40 dígitos), pero está desaconsejado para firmas y seguridad por sus colisiones demostradas; úsalo solo para interoperar con sistemas antiguos.
Los hashes generales son muy rápidos y no sirven para guardar contraseñas: para eso se necesitan funciones lentas y con sal específicas de contraseñas.
Cómo se calcula
El texto se codifica en UTF-8 (los acentos y emojis ocupan varios bytes) y se procesa con crypto.subtle.digest, la interfaz criptográfica nativa del navegador. Cada resultado se muestra en hexadecimal, el formato habitual para comparar hashes en documentación y herramientas.