Los tres modos, con ejemplos
- Invertir el orden de las líneas: la última pasa a ser la primera; útil para leer al revés un registro o un volcado de datos.
- Invertir los caracteres de cada línea: «Hola mundo» → «odnum aloH», respetando la posición de cada línea.
- Invertir todo el texto: carácter a carácter de final a principio, como un espejo del texto completo.
Detalles curiosos y usos
La inversión funciona por caracteres completos: las letras con tilde, la ñ y los emojis se mantienen enteros en lugar de romperse en fragmentos. Con el modo «todo el texto» puedes comprobar si una palabra es un palíndromo: escribe «reconocer» e inviértelo, y verás que se lee igual en las dos direcciones.
Usos prácticos frecuentes
- Logs y volcados de datos: los registros suelen llegar en orden ascendente; invirtiendo las líneas tienes lo más reciente arriba.
- Listas de importación: algunos sistemas procesan las listas al revés; dar la vuelta al orden evita reescribirlas a mano.
- Juegos con palabras: retos de «palabras al revés», acertijos y actividades de clase con la verificación de longitud incluida en otras herramientas de texto.
Qué no cambia al invertir
El contenido se reordena pero no se transforma: no se eliminan espacios, ni duplicados, ni saltos. Si necesitas limpiar antes de invertir, pasa antes por eliminar líneas vacías o eliminar duplicados y vuelve con el texto ya limpio; el orden de las herramientas de texto no importa porque ninguna modifica el texto original pegado.