Cómo funciona la conversión
El conversor abre la imagen en tu navegador, la dibuja en un lienzo interno y la exporta como PNG. Como el formato PNG es sin pérdida (lossless), los píxeles del resultado son idénticos a los del original: no hay difuminado ni artefactos nuevos.
La salida siempre es PNG, aunque subas una foto en WebP, GIF o BMP: puedes usar la herramienta como conversor general a PNG cuando un programa te lo pida.
¿Cuándo conviene usar PNG?
- Capturas de pantalla y gráficos con texto: el PNG mantiene los bordes nítidos.
- Imágenes que vas a editar o recortar varias veces, para no acumular pérdidas en cada guardado.
- Logotipos e ilustraciones planas donde cada detalle cuenta.
Un aviso honesto sobre el peso
Un PNG suele pesar más que el JPG original porque no comprime con pérdida: es el precio de conservar cada píxel intacto. La herramienta te muestra el tamaño de los dos ficheros para que decidas con datos.
Tus imágenes no se suben: la conversión ocurre por completo en tu navegador, sin servidores de por medio.