La fórmula del interés simple
En el interés simple, los intereses se calculan siempre sobre el capital inicial, así que crecen de forma lineal con el tiempo: cada año se generan los mismos intereses.
Fórmula
interés = capital × (tasa anual ÷ 100) × tiempo en años
El monto final es capital + interés. Si el tiempo está en meses, divídelo entre 12: 6 meses = 0,5 años.
Ejemplos
- 1.000 € al 5 % anual durante 3 años: interés = 1.000 × 0,05 × 3 = 150 € y el monto final es 1.150 €.
- 1.000 € al 5 % anual durante 6 meses: 1.000 × 0,05 × 0,5 = 25 € de interés.
- 5.000 € al 3 % anual durante 2 años: 5.000 × 0,03 × 2 = 300 €, monto final 5.300 €.
Interés simple frente a compuesto
- Interés simple: la base del cálculo nunca cambia; los intereses no se suman al capital.
- Interés compuesto: los intereses se acumulan al capital y generan nuevos intereses, así que el crecimiento se acelera.
- Con el mismo tipo y plazo, el interés compuesto siempre genera igual o más que el simple; la diferencia crece con el tiempo.
Dónde se usa realmente el interés simple
El interés simple aparece en la vida diaria más de lo que parece: los intereses de demora de recibos y préstamos al consumo suelen liquidarse así, los pactos informales entre particulares («te devuelvo lo que me prestas más un 5 %») son interés simple por definición, y los bonos con cupón fijo lo aproximan: cada cupón se calcula sobre el nominal, no sobre los cupones cobrados. Donde está el dinero creciendo solo es en el interés compuesto, típico de depósitos que reinvierten y de planes de ahorro.
Trucos mentales con la regla del 72
Para estimar sin calculadora cuánto tarda un capital en duplicarse al 5 % anual, divide 72 entre el tipo: 72 ÷ 5 ≈ 14,4 años — es la regla del 72, una aproximación sorprendentemente buena para tipos entre el 3 % y el 12 %. También funciona al revés: si te ofrecen duplicar el dinero en 6 años, el tipo implícito ronda 72 ÷ 6 = 12 % anual. Comprueba la cifra exacta con la calculadora y compara con la de ahorro si además vas a aportar dinero cada mes.